Olga Porro Martorell 

IMG_1119 co_piaDesde mi llegada a la ciudad de Nueva York el 22 de agosto del año pasado para cursar un Máster de Matemáticas en el prestigioso Courant Institute, puedo afirmar, sin duda alguna, que cada día ha representado para mí un aprendizaje y un crecimiento tanto intelectual como personal. Los desafíos matemáticos a los que me he enfrentado, la calidad humana de las personas con las que he cruzado camino, la vitalidad cultural, deportiva y culinaria de la ciudad, el espíritu innovador y el carácter de responsabilidad social de la universidad y un sinfín de regalos más, son assets de valor incalculable que ya cargo en la mochila de mi vida.

 Sin embargo, todo esto no seria posible sin el patrocinio de MAPFRE. Me considero muy afortunada de poder contar con el soporte de una organización global como Mapfre. Siempre he admirado su trabajo y me he sentido muy identificada con sus valores. Hoy, gracias a ellos, puedo explicar la experiencia de mi primer año de estudios de postgrado en Estados Unidos.

 A lo largo de este curso, he podido acudir a un par de seminarios ofrecidos por el IIE. Estuve presente en un seminario orientativo sobre temas culturales, de viaje, entretenimiento, etc. para la ciudad de Nueva York. Es una oportunidad fantástica para conocer gente de distintos países con las que compartes aficiones comunes. Es importante para alguien que estudia matemáticas, desconectar a veces de los números y sumergirse en algún evento social o deportivo que te da las energías y la fuerza para seguir estudiando (¡más y mejor!). También, acudí a un excelente seminario enfocado a ofrecernos todo tipo de información y consejos en relación a temas de visado, prácticas profesionales, futuro académico, etc. Sentí un gran apoyo por parte de la organización.

 Durante algunos fines de semana he tenido la posibilidad de escaparme a ciudades como Atlanta, Nashville, Miami o Boston. New York es una ciudad emocionante, energética y llena de vitalidad. Sin embargo, no es una representación de lo qué realmente son los Estados Unidos; unos estados heterogéneos, con un sinfín de tradiciones y aspectos culturales muy distintos. Salir fuera de la “Gran Manzana” es siempre un aprendizaje que me hace sentir conectada con la diversidad humana.

 OLGA 3Tengo muchas ganas de empezar este segundo y último año de mi Máster de Matemáticas. Por una parte, será un mayor desafío a nivel académico pues podré cursar asignaturas de nivel de doctorado y sobre temas que aún no he estudiado en profundidad (como Stochastic Calculus). Por otra parte, tengo pendiente explorar algunos “rinconcitos” escondidos de la ciudad de Nueva York, que solamente los verdaderos neoyorkinos conocen. Me queda mucho aún por descubrir y por supuesto, quiero compartir estos momentos con los amigos y amigas de todo el mundo que he ido conociendo a lo largo de este año. Son fuente de inspiración. Y, además, voy a correr la Maratón de NYC. Como en las matemáticas, cada paso es importante y la perseverancia de llegar a la meta de los 42km me va a ayudar también a conseguir completar el Máster con éxito y seguir mi futuro académico con mi siguiente sueño: estudiar un PhD en Management.

 

Anastasiya Yarygina Udovenko

Anastasiya 2Ha pasado casi un año desde mi llegada a Estados Unidos de América. Por un lado, tengo la sensación de que el tiempo pasó muy rápido y que solo fue ayer cuando aterricé en el Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago. Por otro lado, la intensidad del programa del Máster de Políticas Públicas que estoy cursando en la Escuela Harris de la Universidad de Chicago, y la apretada agenda de las actividades extracurriculares organizadas por la Universidad y por el Programa Fulbright, me hace sentir que pasaron varios años desde mi llegada.  Sea como fuera la percepción temporal, mi experiencia en Estados Unidos esta siendo del todo positiva, fructífera, enriquecedora y, sin lugar a dudas, extraordinaria.

Llegué a Chicago en Agosto del año pasado y me incorporé enseguida en los programas pre-académicos “English Language Camp” y “Math Camp”. Asistencia a estos programas me ayudó prepararme para las clases regulares del máster que empezaron a finales de Septiembre. La intensidad de las clases se notó enseguida y no bajó en ningún momento. El alto ritmo del programa, sin embargo, ayudó a mantener la materia fresca a lo largo del todo el curso. Del contenido del programa lo que más me ha gustado es el planteamiento práctico y aplicado de todas las clases. Este enfoque, centrado en la búsqueda de soluciones prácticas y factible a los problemas del mundo real,  fue lo que estaba buscando en un máster de políticas públicas. Estoy, por tanto, muy contenta que mis expectativas sobre el programa se están cumpliendo.

A parte de la experiencia académica, también estoy adquiriendo una muy valiosa experiencia profesional en el Centro de Economía de Desarrollo Humano de la Universidad de Chicago, dirigido por el Premio Nobel de Economía 2000 Profesor James Heckman. Empecé mi colaboración con el Centro en Octubre del año pasado y, desde entonces, pude participar en varios proyectos de investigación sobre el impacto de programas de educación pre-escolar en el bienestar de sus beneficiarios y de la sociedad en su conjunto.

Además, mi experiencia en Estados Unidos está siendo enriquecida con las actividades organizadas por el Programa Fulbright para estudiantes internacionales. En el marco del Programa asistí en Mayo a Philadelphia Fulbright Enrichment Seminar “Civic Engagement and the Arts.” Durante el seminario presencié varias conferencias sobre el arte y la participación cívica, contribuí como voluntaria en el proyecto “Mural Arts Program”, descubrí los atractivos turísticos de Filadelfia en una visita guidada e hice muchas nuevas amistades con otros becarios Fulbright que asistieron al evento.

El año académico que viene, a parte de seguir con las clases del máster, pienso continuar colaborando con las instituciones de investigación de la Universidad de Chicago y seguir participando en las actividades Fulbright. Soy muy consciente de que todas estas actividades, que son parte inseparable de mi inolvidable, irrepetible y única experiencia en Estados Unidos, no hubieran sido posibles sin apoyo y confianza que me brindaron la Comisión Fulbright y la Fundación MAPFRE. Les estoy muy agradecida por su patrocinio y confianza. Por mi lado, seguiré trabajando para que se cumplan las expectativas que depositaron en mi.

Mapfre-Fulbright