Boston 3Hace un par de días terminé mi primer año como becaria FulbrightJunta de Andalucía en la University of Maryland, Baltimore County. Ha sido un año intenso, emocionante y, por encima de todo, tremendamente enriquecedor a nivel de todo tipo de experiencias. De todas ellas, tengo que destacar tanto el seminario de bienvenida Gateway al que asistí en Boston (Agosto 2015) como el Enrichment Seminar de primavera que tuvo lugar en Washington DC (Marzo 2016), ambos organizados por el IIE.

Este tipo de eventos combinan conferencias de ponentes destacados con actividades de contacto intercultural y de networking orientadas a que los becarios Fulbright de todo el mundo conozcamos mejor tanto la cultura de Estados Unidos como la de cualquier otro becario con el que tengamos la suerte de cruzarnos durante los talleres o el tiempo libre. Aunque ambos, tanto el Gateway Seminar como el Enrichment Seminar, tienen en común el énfasis en el contacto internacional e interpersonal entre Fulbrighters, cada uno presenta un sello personal que lo hace distinto y complementario al otro.

Boston 2En mi Gateway-Boston de agosto, por ejemplo, presenciamos conferencias con temas tan variados como “La política y la sociedad de Estados Unidos”, Resolución de conflictos” y “La música de Norteamérica”, hicimos talleres de pensamiento crítico y liderazgo y participamos en actividades turísticas siendo guiados a pie a través del famoso Freedom Trail y en un tour de vehículo anfibio llamado “Duck Tour”. Esta mezcla tan variopinta de actividades, de las que solo he nombrado unas cuantas, están orientadas a darnos a los recién llegados un “menú degustación” de lo que nos encontraremos en este país durante nuestra estancia y, en cierto modo, hacen las veces de máquina del tiempo hacia el futuro, mostrándonos las raíces del árbol que llegaremos a ser cuando nuestras etapas aquí hayan concluido. Gateway es nuestra primera toma de contacto a todos los niveles: personal, social e intelectual, y uno no puede evitar sentirse un pez muy pequeño en una alberca muy grande al tomar conciencia del verdadero alcance de este programa. Los becarios con los que te cruzas tienen historias fascinantes que contar, multitud de experiencias a sus espaldas y, sobre todo, una curiosidad infinita por el mundo y las personas; a la vez, están tan recién llegados como tú mismo, y tu historia, experiencias y curiosidad por ellos es igualada por la que ellos sienten por ti. Se habla con muchos, se conecta con algunos y se crean lazos para toda la vida con unos pocos. Todas estas nuevas conexiones, aún tiernas en Gateway, se refinan y profundizan en los Enrichment Seminars del segundo semestre.

DC 2Nada más llegar al cóctel de bienvenida del Enrichment Seminar, al que asistí pensando que no conocería a nadie allí, igual que ocurrió con Gateway, una docena de caras familiares me llamaron por mi nombre y se acercaron para saludarme y preguntarme qué tal me había ido el primer semestre, cómo me iba todo, qué me estaba gustando más de todo mi programa… eran Fulbrighters con los que tuve cierto contacto en Gateway, pero con los que, debido a la corta duración de los seminarios, no tuve la oportunidad de conocer mejor. La organización de los Enrichment Seminars debe de saber que esto ocurre, pues en este seminario ya no hay tantas actividades de networking como tales ni se configura el seminario al estilo “menú degustación” como Gateway, sino que gira en torno a un tema específico de actualidad en el que se profundiza y reflexiona a través de conferencias, talleres en grupo y actividades variadas. La temática de este año era “La Democracia en acción: La política y las elecciones de Estados Unidos”, muy apropiado ya que 2016 es año de elecciones. Tuvimos ponencias sobre el sistema electoral, la influencia mediática en la política y la polarización de la ideología política en Estados Unidos entre otras, por no mencionar una divertidísima simulación de elecciones que hicimos entre nosotros; un proceso que empezó el primer día del seminario y no terminó hasta el último. También realizamos actividades culturales en Washington DC como la visita al museo de la prensa (Newseum), trabajo de voluntariado limpiando el río Potomac y otras áreas de la ciudad y una cena en un restaurante étnico. Sin embargo, hubo una actividad que, para mí, destacó por encima de todas las demás y recoge fielmente lo que la beca Fulbright representa en el que fue, probablemente, el más humilde de todos los puntos de la agenda de los seminarios: una cena en casa de ciudadanos de DC que voluntariamente se ofrecieron para acogernos en grupos de entre dos y seis Fulbrighters. La experiencia fue maravillosa. En mi caso, fuimos un grupo de cuatro Fulbrighters, cada uno de una punta del mundo y estudiando especialidades totalmente diferentes. Nuestros anfitriones, un matrimonio encantador de las afueras de DC y una compañera suya del trabajo, fueron impecables: nos ofrecieron más comida de la que podíamos consumir, nos deleitaron con anécdotas graciosísimas, se mostraron interesados por cada uno de nosotros, nuestros países y nuestros estudios e insistieron en que no perdiéramos el contacto con ellos una vez terminara la velada (para lo cual nos facilitaron todos sus datos de contacto). Recuerdo pensar, a lo largo de toda la cena, que el senador Fulbright estaría tremendamente orgulloso de ver el buen ambiente, la harmonía y la diversidad tan variopinta a todos los niveles que había en esa mesa, pues ese es el verdadero objetivo de esta DC 3beca: promover el intercambio intercultural y mejorar la comunicación entre personas de todos los rincones del mundo. Al fin y al cabo, seamos de donde seamos y tengamos el aspecto que tengamos, todos somos personas y es deber de todo humanista fomentar la idea de que los conflictos a gran escala pueden intentar cambiarse desde abajo, una filosofía con la que siempre he estado comprometida y que durante al menos un año más podré ejercitar desde una situación verdaderamente privilegiada.

 

Beatriz Hernández Moreno

2015 Becaria Fulbright-Junta de Andalucía en UMBC

Mayo 2016